28.4.12

Hipo E / Desde mi ventana


Patricia Fernández García, Madrid, Junio 2010

Cuando leía tebeos de pequeña siempre empezaba por la contraportada donde venían las viñetas de Ibáñez de la 13 Rue del Percebe. Yo creo que me resultaba atractivo el dibujo, más que atractivo sugerente. Un edificio sin fachada, donde se podían ver los interiores, las vidas simultáneas de los que los habitaban. Historias simultáneas, contadas a la vez aunque imposibles de leer, de asimilar a la vez, claro. Luego, además, era divertido. Más adelante pasaba lo mismo con ese libro (ya no tan divertido, pero sí fascinante si se consigue acabar y apreciarlo con perspectiva) de Georges Perec, “La vida instrucciones de uso”. Era un cuadro parecido pero jugando con el tiempo, vidas simultáneas en espacios distintos y vidas en tiempos distintos solapadas en un mismo espacio, testigo callado de lo cotidiano. Hablaba el edificio, hablaba la arquitectura, de la historia y el tiempo, de las vidas que la habitaban.


Y en general siempre me ha resultado especialmente atractiva la imagen nocturna de las ciudades, de los edificios iluminados en su interior, de donde surgen imágenes, como de cine, distintas viñetas iluminadas y recortadas sobre el fondo oscuro de las ensombrecidas fachadas.

Si invertimos el punto de vista, ahora miramos desde dentro a la noche oscura, ecos de pasos concretos sobre la acera vacía. Y es más, apagamos la luz interior, entonces se tamiza la noche que se ha hecho claridad tras una persiana medio abierta, que acentúa las sombras y da su esplendor a la luz nocturna, parece el negativo, la noche es luz tal como se recortaba la luz en las ventanas desde el exterior. Cuando el día se abra paso, cuando el sol se cuele en el interior será esa misma persiana la que vuelva a jugar con las
sombras, modelando mi espacio interior y los ecos serán bullicio, y los pasos ajetreo. Ahora es la arquitectura la que lee desde dentro, desde su espacio propio y atrapado, la que estudia la calle y me da mi punto de vista, particular y ensimismado, desde mis colores, mis luces, mis sonidos…, mi refugio cotidiano. Es mi historia, mi viñeta, una de tantas.




Comentarios

Abl

Todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros
intentando salvar
nuestras almas inmortales, por caminos
en algún caso más sinuosos y misteriosos
aparentemente
que otros. Estamos
pasándolo bien aquí. Pero con la esperanza
de que todo me será revelado pronto.
Raymond Carver, “En Suiza”

R. Serrano






A. Juiliard, El cuaderno azul (París, 1993)


Anthokosmos: Viñetas desde la viñeta
“...Un edificio sin fachada donde se podía ver los interiores..”:  una sección,
“separación que se hace en un cuerpo sólido” que nos permite ver el interior, el
vivir... colocarnos en el interior, ver desde dentro.

Hipólito

Proponemos construir ventanas para construir historias y no fachadas.
Construir ventanas para leerlas como Las Rayuelas.
Ventanas ciegas, direccionales, bidireccionales, catalejos, periscopios, caleidoscopios, ventanas para los espacios entre ventanas. Ventanas que nos ayuden a descubrir y formar sus historias cruzadas.


más información: http://www.hipo-tesis.eu/numero_hipo_e.html