18.10.11

Hipo J / Huellas visibles en la ciudad retrospectiva

Juan Manuel Roque Cuéllar, Sevilla, abril 2011
A menudo, podemos interpretar varios niveles de realidades posibles en los entornos urbanos. La ciudad, a modo de exposición, nos muestra su última versión, actualizada a cada segundo. Una suerte de retrospectiva en la que se nos ofrece de forma superpuesta lo antiguo y lo reciente, un maridaje posible, necesario, y a veces forzado. 

Localizamos varios tipos de huellas visibles en la ciudad retrospectiva, tanto las heredadas del pasado, o las más recientes. De todas ellas, en este artículo, se quiere poner énfasis sobre las marcas conformadas por espacios de oportunidad, o elementos que han reactivado o pueden revalorizar el espacio dotándolo de una nueva definición, uso, movilidad o significado.

Muestra de ello son, por ejemplo, las nuevas arterias que constituyen los recorridos basados en las denominadas redes de baja movilidad como: carril bici, peatonalización... Estos elementos reconfiguran las circulaciones dentro de la escala urbana, y generan sinergias interesantes en los flujos de desplazamientos, siendo capaces de influir en los desarrollos futuros.

También, podemos reconocer los espacios que han permanecido indemnes sin uso a lo largo del tiempo en zonas en las que la ciudad se ha consolidado, o lugares fruto de demoliciones o desafectaciones. Estas islas de oportunidad, consecuencia de distintas causas en el pasado, constituyen zonas que deben ser integradas en la ciudad con desarrollos complementarios, que sean capaces de revitalizar el tejido, y/o con nuevos equipamientos que palien las carencias presentes en el sistema que representa la ciudad, entendiendo los factores desde lo particular hacia lo global.

En este momento en el que nos encontramos, es interesante igualmente considerar los vestigios heredados del pasado. Operaciones urbanísticas más o menos acertadas, que sirven como punto de partida para enunciar acciones futuras. La ciudad, como elemento vivo y en constante mutación, tiene que incorporar consideraciones relativas a nuevos modelos urbanos basados en la sociedad actual, en las que tiene que estar muy presente el respeto al medio ambiente y la gestión adecuada de los recursos.

Commentarios

jm: El paisaje humano
Suenan rodadas de coches en el asfalto; arrancadas de motos del semáforo; después segundos de silencio; el polvo levantado flota en el aire; cotorras de kramer chillan en el Mediterráneo; retorna el mismo ritmo; el calor húmedo empapa el aire; unas persianas de aluminio lacadas en verde defienden del sol…

¿Cuál es el paisaje humano que habita entre las huellas visibles? 

joRGe_boNIto: Sangre
El fluir constante, acompasado y denso de nuestro tejido urbano pulsante rellena las ciudades y las colmata de su oxígeno. No es posible pararlo, pero sí es necesario reconducirlo a su beneficio, acompañándolo en su crecimiento para evitar el colapso futuro. Esta manera de funcionar, de interpretar el desenlace futuro, es lo que debería ser planificar.

cavillare: Receta   
Una vez expuesta la problemática general, centrémonos en la cuestión más delicada desde la perspectiva actual: ¿cómo incorporamos al “hojaldre urbano” [Carlos García dixit] la capa correspondiente a la contemporaneidad? ¿Qué filtros, criterios, métodos son los más óptimos y/o, cuáles entre ellos serán entendidos, aceptados o rechazados por el ciudadano medio? ¿Son estas cuestiones pertinentes?

Nico: Lo invisible
Lo que existe podemos tan solo transformarlo y en el lugar se interviene alterándolo e interpretando esa realidad.Da la sensación de que se parte de una posición previa respecto a la ciudad y sus espacios, de un prejuicio y que lo escrito es una mera confirmación de lo pensado con anterioridad. Debería ser al contrario, investigar con una hipótesis que debemos comprobar. Es fundamental encontrar la hipótesis del texto.