28.9.11

Hipo I / Los dibujos del arquitecto


José Antonio Flores Soto, Madrid, Abril 2011      

William Morris nos enseñaba que la misión de la arquitectura es introducir en el medio todas aquellas transformaciones necesarias para adecuarlo a las necesidades humanas, de cualquier naturaleza que éstas sean. Así pues, la labor del arquitecto es tan antigua como el hombre. Se centra en crear lugares donde la vida humana tenga lugar. Y esta labor no es otra cosa que construir ideas, darles forma y ponerlas en pie.



El éxito de la obra de arquitectura pasa porque el arquitecto haya sido capaz de idear espacios construibles, porque estas ideas se construyan y porque, una vez construidas, sean capaces de emocionar al hombre, en todo el espectro que la palabra abarca. La arquitectura, la buena arquitectura, es capaz de producir emociones en quien la vive. Y eso es algo a lo que no debemos renunciar; la experiencia arquitectónica nunca es indiferente.

Para poder manipular, transformar la realidad, el arquitecto ha de conocerla. Conocer, en arquitectura, es dibujar. El dibujo es herramienta imprescindible tanto para el conocimiento del mundo que formamos y transformamos a diario como para pensar y expresar las ideas que queremos construir. Los dibujos del arquitecto tienen el valor de ser lenguaje, de ser vía de expresión. Una línea sobre un papel es ya una intención concretada, materializada.

Un arquitecto necesita, como bien nos enseña Campo Baeza, saber pensar con las manos y dibujar con la cabeza. Sólo así será capaz de controlar el mundo que pretende transformar. Las manos del arquitecto son la herramienta de su cabeza pensante, son el instrumento que le ayuda a pensar, a materializar las ideas que pretende construir para hacer arquitectura.
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Comentarios
angellgm: Manos Anónimas
Como ya nos advertía R. Venturi, el pensar que todo el Mundo está a disposición, es resultado, de una única “mano creativa”, nos convierte en arquitectos autoritarios. La ciudad se construye día tras día bajo centenares de manos anónimas y es también nuestra responsabilidad conocer y aprender de este paisaje, no de un modo obvio, sino cambiando la manera de mirar -de escuchar, de tocar, de sentir…(de dibujar?)- las cosas.

JoseFine: Dibujo instrumento evocador

Frente a esta frase que aparece en el texto Conocer en arquitectura es dibujar:
(Ayer estuve en una conferencia de Siza. Fue sobre restauración. Habló con su peculiar español-portugués. En toda la conferencia utilizó el verbo dibujar en lugar del verbo crear, proyectar: Aquí me pidieron que “dibujara”…)
Y la frase Una línea sobre un papel es ya una intención concretada, materializada. Abogo por el dibujo como un instrumento de creación, evocador  y no como un mero instrumento de representación de ideas.

Tania: Vértigo

El nexo de unión entre el ser humano y el universo precisa del reconocimiento.  Este conocer de nuevo supone, saber de lo efímero del ser humano y de la vida.
La verdadera emoción de las cosas está en el uso que se hace de ellas y toda nueva acción posibilita su transformación. El vértigo de crear aparece por lo inacabado de la experiencia en el intento de aproximarse a una realidad siempre subjetiva.

Hipolito: Los clichés del arquitecto
Más que de la labor del arquitecto yo hablaría de los clichés de los arquitectos. ¡Antes de crear lugares rompamos nuestros clichés! ¡Antes de pensar que nuestras manos son las herramientas de nuestra cabeza pensante, pensemos que nuestras herramientas son los pensamientos de la mano sin cabeza!

Para más información: http://hipo-tesis.eu/numero_hipo_i.html
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