4.1.16

Hipo 3 Prácticas cronotópicas publicado!! / Hipo 3 Chronotopic Practices just published!!



El tercer número Hipo 3 Prácticas cronotópicas de la Serie Numerada de HipoTesis acaba de ser publicado, con textos de Irma Arribas y Octavi Rofes, Anthi Kosma, María José Martínez, Jaime Llorente, José Antonio Ruiz, Serafina Amoroso y Eider Holgado.

Michel de Certeau ha descrito minuciosamente algunas acciones o prácticas cotidianas como estrategias capaces de inventar espacios, modos de hacer como mecanismos generadores de comprensiones espaciales inéditas. Practicar el espacio es por tanto una forma de generar nuevos programas asociados a acciones específicas. El espacio como cruce de movilidades o lugar practicado. Así, en el relato “Ghost Flat (A Modern Couple)”, Marie Darrieussecq describe la realidad de un espacio habitable mínimo a través de una serie de prácticas cotidianas. La trayectoria de situaciones expuesta induce a la comprensión del programa del apartamento fantasma, el cual permite transformaciones en los usos a partir de la variación por el habitante de la longitud de onda lumínica de los espacios que ocupa.

Por otra parte, la noción de límite –espacial pero también temporal– alude a una condición fronteriza que genera por sí misma una característica de negociación. El límite se convierte así en ámbito negociado desde los elementos que separa, ya sean estos espaciales o relativos a una sucesión en el tiempo.

Por último, una secuencia en el tiempo puede dar lugar igualmente a un recorrido espacial con un determinado ritmo, una cadencia arquitectónica. Así, la especificidad de un ritmo concreto implica una sucesión espacial pero también temporal. La arquitectura debe ofrecer un territorio de experimentación que permita una posibilidad de adaptabilidad espacial y temporal a los diferentes modos de hacer de sus habitantes. Una acción doméstica, cotidiana o no, recorre un espacio pero también lo construye.

Estas tres aproximaciones genéricas a la relación entre espacio y tiempo –la creación de programas desde la práctica, el límite como negociación espacio-temporal, y el ritmo como resultado de una sucesión específica de acontecimientos– deben ser exploradas desde la narración de la arquitectura y el proyecto, del mismo modo que la práctica literaria conecta el tiempo “cronos” con el espacio-lugar “topos” en la imaginación del lector. El cronotopos como expresión del carácter indisoluble entre el espacio-lugar y el tiempo.


Puedes ver y descargar el número completo aquí.



The third issue Hipo 3 Chronotopic Practices from HipoTesis Numbered Issues has just been published, with contributions from Irma Arribas & Octavi Rofes, Anthi Kosma, María José Martínez, Jaime Llorente, José Antonio Ruiz, Serafina Amoroso and Eider Holgado.

Michel de Certeau has meticulously described some actions or conventional practices as strategies capable of inventing spaces, ways of doing things as mechanisms generating unprecedented spatial comprehension. Practicing space is therefore a way of generating new programs associated to specific actions. Space conceived as a mobility crossing or as a practiced place/location. Thus, in the tale “Ghost Flat (A Modern Couple)”, Marie Darrieussecq describes the reality of a minimal living space through a series of everyday practices. The path exposed by the situations induces an understanding of the ghost apartment, which allows transformations in the uses, stemming from the variation in wavelength of the light in those spaces occupied by its inhabitants.

Besides, the notion of limit –spatially but also temporarily– implies a border condition that generates by itself a negotiation feature. The limit becomes a negotiation field for the elements it separates, whether they are spatial or related to a progression in time.

Finally, a sequence in time may also lead to a spatial trajectory with a certain rhythm, an architectural cadence. In this way, the particularity of a certain rhythm implies not only a spatial progression but also a temporal one. Architecture must display a territory for experimentation that allows a possibility to adapt spatially and temporarily to different ways of doing things by its inhabitants. A domestic action, periodic or not, travels through this space and also builds it.

These three generic perceptions of the relationship between space and time –the creation of programs from practise, the limit as a spatial-temporal negotiation, and rhythm as a result of a specific chain of events– must be explored from the account of architecture and project; in the same way that literary practise connects time “cronos” with space-place/location “topos” in the reader’s imagination. Chronotopos as an expression of the indissoluble character occurring between space-place and time.


You can read and download the full issue here.