25.12.11

Hipo G / Crisis y mutación del espacio público contemporáneo

Claudio Rossi, Bogotá, Colombia, Enero 2011

La ciudad contemporánea se entiende desde lógicas que escapan al menos de las referencias convencionales, es por esto, que en este texto la llamaremos la ciudad investigada, causante, debeladora y que escapa de determinismos estáticos. Tomamos como excusa una ciudad que resulta fascinante pero paradójicamente caótica y a partir de su investigación, revisar su conducta, sus prácticas, como una especie de arqueología de la psiquis urbana. Este texto es sólo un esbozo de algunas ideas plasmadas en la ciudad investigada, Bogotá. Cualquier parecido con alguna otra ciudad es una mera coincidencia.



La dilatación como la primera capa de comprensión social del contexto, explica en una ciudad como Bogotá, devoradora de territorio y que disloca la condición “prehistórica” de centro y periferia; como los sistemas de movilidad privados, los medios de transporte masivo y la infraestructura se convierten en los componentes estructurantes de una realidad que atiende a la cotidianidad, al cómo llegar de un punto a otro. El andén como
espacio público para las prácticas ralentizadas, desaparece. La segunda capa, producto de la dilatación, convierte a la arquitectura y los edificios privados (o aquello que está ocluido) en las perfectas trincheras de una ciudad sumergida en intensas jornadas de supervivencia e ineficiencia urbana. La acción de llegar a la casa
prepondera sobre la idea de hogar o de vivienda, es decir, todos buscan la compresión y este concepto prevalece sobre cualquier otro.



Pero en esta ciudad investigada se devela lo que llamaremos la capa emulsionada, donde se manifiesta la mutación del espacio público en la ciudad contemporánea. Algunos edificios, como los centros comerciales1 resuelven la interacción y el agorismo necesario de toda coexistencia territorial. Es así como a través del estudio de este tipo de edificios hemos podido comprender partes de la ciudad investigada y poder hacer crisis de los conceptos clásicos de ciudad.


[1] En este caso, nos interesa revisar particularmente esta tipología de edificios y su rol en la modificación del contexto, de la cultura y uso de los espacios públicos y la interacción social. En antagonismo a la idea de NOLUGARES acuñada por Augé, en Latinoamérica estos edificios son verdaderos emulsionadores sociales. Es también importante aclarar que nos referimos a cualquier edificio de carácter comercial como shopping centers, grandes superficies, entre otros.

Comentarios
joRGe_bonITo:Latido
El corazón de la ciudad se dilata y se contrae, dejado a los hombres en el espacio inter-medio, disfrutando o soportando sus latidos. En todo caso, estamos hablando de la pérdida del espacio común, del espacio público, al desvanecerse no la seguridad en él, sino la noción de lo seguro. Acotar los espacios, sean estos privados (vivienda) o públicos (centros comerciales), no implica más que un empobrecimiento social (organizativo).

Cóncava:
Hablo como ciudadana que, aunque ajena a las teorías de la arquitectura es capaz de obsesionarse con ellas, cuando digo que el problema no es que existan centros comerciales, sino que éstos pasen a ser “lugares” (Augé o Yi-Fu Tuan). Música, literatura, pintura… nacen precisamente de las relaciones que el individuo establece con su entorno y con sus contemporáneos.
¿Qué pasa si esos núcleos productivos se trasladan a los suburbios?
¿Qué tipo de arte puede nacer en un centro comercial?


Marina: táctica
La desaparición de la ruta de acceso lento y la preponderancia de las pistas rápidas. La ciudad contemporánea, dominada por la infraestructura a gran escala, en vías rápidas, requiere nuevos niveles de percepción: no es el detalle que cuenta, sino la gran escala, la Bigness de la que habla Koolhaas, perceptible desde lejos y a velocidad. La megaforma predomina en el contexto: agrega y connota. Estos parecen ser los íconos de la ciudad contemporánea.

Arquitecturas-Positivas: 7000 millones
Ya sumamos siete mil millones de personas. Hormigueros, madrigueras, ciudades. Construimos más rápido que el resto de seres. De tierra, en la tierra, ¿para la tierra? Levantamos edificios tan rápidamente que aceleramos la geología, que consumimos más recursos de los que el planeta puede fabricar. Corremos, corremos tanto que consumimos más de lo que tendremos.